Por: Dr. Juan A. Brito Reyes
¿QUE ES EL OZONO?
El ozono (O3),
es una sustancia cuya molécula está
compuesta por tres átomos de oxigeno,
formada al disociarse los 2 átomos que
componen el gas de oxígeno. Cada átomo
de oxígeno liberado se une a otra
molécula de oxígeno (O2),
formando moléculas de Ozono (O3).
A temperatura y presiones
ambientales el ozono es un gas de
olor acre y generalmente incoloro, pero
en grandes concentraciones puede
volverse ligeramente azulado. Si se
respira en grandes cantidades, es tóxico
y puede provocar la muerte.
Se descompone rápidamente en presencia
de oxígeno a temperaturas mayores de
100º C y en presencia de catalizadores
como el dióxido de manganeso (MnO2)
a temperatura ambiente.
HISTORIA DE LA OZONOTERAPIA
Si bien, el Ozono fue descubierto en el
año 1783 por el físico Holandés Martinus
Van Marum, quien describe una extraña
sustancia de un olor característico que
impregnaba el aire cuando trabajaba con
máquinas electrostáticas, la verdadera
historia de la ozonoterapia comienza en
Alemania. El año 1840 puede considerarse
como el año del descubrimiento del ozono
y éste puede atribuirse al científico
alemán Christian Schoenbein. La palabra
ozono deriva del griego “ozein” que
significa “oler”.
Sin embargo el precursor del uso del ozono, fue Werner
von Siemens, quien en 1857 construyó el
primer tubo de inducción para producir
ozono a partir del oxígeno. Este equipo
fue el primer generador de Ozono usado
para investigación de sus propiedades en
la destrucción de microorganismos
patógenos. Con él se realizaron también
las primeras insuflaciones y
experiencias de utilización del ozono a
través de las mucosas, en animales y en
humanos.
La primera constancia bibliográfica de su uso en
medicina, data de la primera guerra
mundial, cuando el doctor Albert Wolf,
de Berlin, comenzó en Alemania a
realizar curas con ozono para la
limpieza y desinfección de heridas
sépticas de guerra. Posteriormente, en
1932, el cirujano dentista E.A.Fisch lo
utiliza en el tratamiento de ulceras e
infecciones bucales. Es ahí donde conoce
como paciente a Payr, quien viendo las
potencialidades del ozono, junto a
Aubourg, en 1936 utilizó, por primera
vez, mezclas de ozono-oxígeno insuflado
por vía rectal para tratar fístulas y
colitis ulcerativas.
En 1950, otro alemán, Joachim Haensler fabrica el
primer generador de ozono médico con
posibilidades de dosificar y graduar las
concentraciones de la mezcla, y gracias
a las experiencias y estudios de
Haensler, que estableció las
dosificaciones y concentraciones de
ozono para su empleo en medicina, a
partir de la segunda mitad del siglo XX,
el desarrollo médico de la Ozonoterapia
comienza a ser un fenómeno creciente.
La aparición de la penicilina y otros antibióticos, que
en su momento se vislumbraron como la
solución a la mayoría de las
enfermedades humanas, asociado a las
dificultades que entrañaba lograr
mediciones exactas de las cantidades de
ozono en las soluciones medicinales, al
alto costo y poca disponibilidad de
equipos generadores eficientes y seguros
y a la escasa documentación científica
que garantizara su seguridad en el uso
clínico, influyeron para que en esa
época y en años posteriores, el Ozono de
uso médico prácticamente fuera
desterrado del uso en medicina
convencional.
En este período en que la ozonoterapia
se extendió principalmente entre médicos
naturistas y médicos homeópatas,
mientras era casi ignorada por la
medicina tradicional o alopática,
destacan las importantes contribuciones
del médico alemán Hans Wolf (1924-1982)
quien es reconocido mundialmente como
uno de los principales investigadores
médicos e impulsores del uso del Ozono
en medicina.
En las últimas décadas afortunadamente
la situación ha cambiado, diversos
Centros Universitarios en Cuba,
Argentina, Europa, Rusia, Polonia y
China, han realizado numerosas
investigaciones acerca de los efectos
fisiológicos y clínicos del ozono en el
organismo y algunos Hospitales
Universitarios y Privados han avanzado
también en la ejecución de estudios
controlados de su eficacia.
OZONOTERAPIA EN LA ACTUALIDAD
La medicina tradicional tiene un
alto costo, larga duración y efectos
secundarios que a largo plazo deterioran
otros órganos del cuerpo y no son
efectivos para la recuperación de su
bienestar.
Enfermedades como la artrosis, artritis,
espóndilo artropatías, discopatias,
hernias discales, colagenosis y
vasculitis, reumatismos y traumas, entre
otras, se combaten con tratamientos
farmacológicos o quirúrgicos que no
llegan a la génesis del caso que
presenta la persona afectada.
Cuando la medicina tradicional no
da los resultados esperados a las
personas que padecen diferentes tipos de
enfermedades es preferible que recurran
a métodos de la medicina natural clásica
que, como la ozonoterapia, utilizan el
poder de la naturaleza para lograr la
mejoría.
Ozonoterapia: alternativa
regeneradora.
El ozono utilizado en la medicina penetra en los puntos
específicos donde se manifiestan los
diversos síntomas que siente el
individuo a causa de las enfermedades
que afectan sus articulaciones.
Este derivado del oxígeno, con su
aplicación protege el organismo y
regenera primero interna y después
externamente la salud del paciente
artrítico o que padezca de dolor
articular causado por un trauma.
Cada patología tiene un trato diferente
en cuanto a la dosis a usar, pero en
cuanto a la vía de aplicación van de
modos diferentes: intrarticular, que
hace desaparecer el dolor en pocos
minutos, otra forma es
intradiscal en la columna vertebral por
múltiples patologías del disco
intervertebral como son las hernias
discales, discopatias degenerativas e
incluso en discitis.
Los efectos que produce sobre el disco
herniado son:
• Hiperoxigenación:
aumenta la capacidad de la
sangre de absorber y transportar oxígeno
a todo el organismo mejorando la
circulación y las funciones celulares en
general.
• Neutralizador de productos tóxicos
que se liberan con la ruptura
del núcleo pulposo y que producen
inflamación del mismo.
• Acelera la degradación de los poliglucósidos en
el núcleo pulposo degenerado, lo que
lleva a la reabsorción
y deshidratación; con
la consiguiente reducción del
material herniado, responsable
de la compresión nerviosa.
• Elimina los mediadores químicos de la
inflamación, ejemplo:
histamina.
• Es hidrofílico: produce la
reducción del edema local (es decir
arrastra, se lleva consigo el agua
acumulada en la zona afectada).
• Estimula el sistema linfático,
encargado de eliminar los desechos del
organismo.
• Interfiere con la liberación de los
péptidos nociceptivos,
sustancias que participan en la
sensación del dolor.
• Produce cambios reológicos en
los glóbulos rojos, estimulando la
circulación sanguínea en la raíz
nerviosa; interrumpiendo los mecanismos
de isquemia e intoxicación ácida.
Se aplica además intramuscular para
aumentar las defensas, intra-rectal para
obtener un efecto sistémico y combatir
enfermedades como son los trastornos
circulatorios, mejorar el funcionamiento
renal y combatir infecciones
locales y sistémicas.
Aplicada en la articulación
trabaja directamente sobre sus células y
la micro circulación muscular u ósea,
estimulando la producción del líquido
sinovial y regenerando el tejido óseo,
lo que conlleva a que el dolor, en un
primer paso, desaparezca. En segundo
paso la persona recobra la movilidad de
la parte afectada de su cuerpo.
VENTAJAS Y BENEFICIOS
La ozonoterapia lleva la delantera respecto a los
tratamientos convencionales, no solo
porque ofrece efectivos resultados, sino
por los beneficios extras que recibe el
organismo con su aplicación.
La respuesta del ozono a las
enfermedades es de un 90 a 100% de
efectividad, ya que condiciona el cuerpo
humano y lo hace más resistente para
hacerle oposición a la enfermedad, lo
que significa que el deterioro del
paciente se presentará más tarde que en
el tiempo regular de aparición, o sanará
definitivamente.
El beneficio general que tendrá el
paciente va a consistir en quedarse con
un organismo totalmente desintoxicado.
Asimismo “el paciente se va a favorecer
de tener un sistema celular con aumento
de las defensas y mayor energía en sus
funciones y habilidades”.
El costo del tratamiento comparado con
el tiempo de aplicación siempre será
menor que los tratamientos
tradicionales, debido a que elimina la
angustia y el dolor al paciente a corto
plazo, evitando que gaste una cantidad
de dinero en medicamentos poco efectivos
y que tendrá que ingerir mientras tenga
vida.
“La ozonoterapia se realiza por ciclos,
los cuales se llevan a cabo según
respuesta de la patología que presente
el paciente. El máximo de tiempo que
debe de cumplir el paciente en los
diferentes ciclos es de dos meses y un
mínimo de un mes dependiendo de la
patología a tratar.
UN TRATAMIENTO LIBRE DE TOXICIDAD.
Por ser un componente natural, el ozono hace
inexistentes los efectos secundarios que
pudiesen provocar reacciones
desfavorables como alergias y otros, ya
que es un componente libre de toxicidad.
A través del tiempo que llevamos
aplicando la ozonoterapia, en nuestra
experiencia no se ha presentado ningún
caso que mostrara un efecto indeseable
con la aplicación del ozono.
“Su seguridad es óptima en todos los
sentidos, ya que el paciente no tiene
que ingerir analgésicos o
antiinflamatorios que van a dañar su
estómago y van a afectar su hígado”,
ocasionalmente en los casos de dolor
agudo en articulaciones o en la
columna, se suele combinar en el inicio
del tratamiento con
analgésicos-antiinflamatorios y
medicamentos para combatir el dolor
neuropático.
agosto 2009.