SÍNDROME DEL TÚNEL CARPIANO
El síndrome del túnel carpiano es una
patología relativamente común. Es más
frecuente en mujeres de 30-60 años y se
produce por la compresión del nervio
mediano a nivel de la muñeca. Se
caracteriza por el hormigueo y el dolor
en el segundo y tercer dedos.
Este problema es común en gente que
utiliza las manos en determinadas
posiciones de forma reiterativa, como
pueden ser las secretarias, trabajdores
en manufacturación textil, trabajos de
fuerza, en los obreros que utilizan
máquinas vibratorias. También se puede
presentar en embarazadas (durante el
último trimestre), como consecuencia de
una fractura en la muñeca.
¿QUÉ ES EL TÚNEL CARPIANO?
Es un canal, en la cara palmar de la
muñeca, formado por los huesos del carpo,
muñeca, y cubierto por el ligamento
anular. Por este canal no sólo se
encuentra el nervio mediano (da
sensibilidad a los tres primeros dedos
de la mano, así como la oposición del
pulgar) sino que también están los
tendones flexores de la mano.
¿CUÁNDO SE PRESENTA EL SÍNDROME DEL
TÚNEL CARPIANO?
Este síndrome se presenta por la
compresión del nervio mediano al pasar a
través del túnel carpiano. El resultado
de esta compresión es la presencia de
sensación de hormigueo (parestesias) a
nivel del pulgar y principalmente del
segundo y tercer dedos, entumecimiento,
dolor y pérdida de la fuerza en la mano
y los dedos. Estas sensaciones son más
importantes por la noche.
Es importante realizar un diagnóstico
preciso porque el tratamiento del
síndrome del canal carpiano es
específica. Se debe de acudir cuanto
antes al profesional que realizará una
evaluación, una historia clínica, un
examen físico, y, si es necesario, un
test definitivo.
El doctor le solicitará que describa su
sintomatología, el hormigueo, el
entumecimiento, el dolor.
También deberá conocer si los síntomas
son intermitentes, su frecuencia, la
intensidad...
Después de realizar la historia clínica
y el examen físico es probable que el
doctor le solicite, si cree que es
necesario, unas pruebas adicionales para
confirmar y documentar el diagnóstico.
Estas
pruebas son una radiografía de la muñeca
y una electromiografía que consiste en
un registro gráfico de las corrientes
eléctricas producidas por la contracción
muscular.
Por: Heriberto Pérez
Polanco